Cuando muere una mascota: lo que muchas familias viven en silencio

Cuando pensamos en duelo infantil, muchas veces imaginamos grandes pérdidas. Sin embargo, para muchos niños y niñas, la primera experiencia significativa con la muerte sucede mucho antes: cuando muere una mascota.

Durante mi investigación, quise profundizar precisamente en esto: cómo viven las madres y padres el acompañamiento de sus hijos e hijas ante la pérdida de un animal, y qué lugar ocupa la educación sobre la muerte dentro del entorno familiar.

Porque aunque solemos pensar que “ya tendrán tiempo de entenderlo”, la realidad es que los niños sienten curiosidad desde muy pequeños sobre la muerte, el cuerpo, la ausencia y el significado de perder a alguien importante.

Y muchas veces, los adultos tampoco sabemos cómo abordarlo.

La muerte de una mascota tiene grandes implicaciones en los niños y las niñas

La muerte de una mascota suele representar una de las primeras experiencias profundas de pérdida en la infancia (Russell, 2016). Para muchos niños y niñas, el animal no ocupa únicamente un lugar de compañía o juego, sino también de vínculo afectivo, cuidado y presencia cotidiana. La mascota forma parte de las rutinas familiares, de los momentos de consuelo y del imaginario emocional infantil, por lo que su ausencia puede generar un impacto significativo.

Sin embargo, esta experiencia no se limita únicamente a la tristeza. La muerte despierta en los niños preguntas existenciales y emocionales que aparecen de forma natural y espontánea: dónde está ahora el animal, si volverá algún día, por qué ha muerto, si ha sufrido o si todas las personas y seres vivos mueren. Estas preguntas muestran cómo la pérdida activa no sólo una respuesta emocional, sino también un proceso de construcción de significado sobre la vida, el cuerpo, la ausencia y la finitud.

En este contexto, las madres y padres se convierten en la principal referencia emocional y narrativa desde la que el niño interpretará lo sucedido. La manera en que los adultos reaccionan, nombran la muerte, responden a las preguntas o expresan sus propias emociones influirá directamente en cómo el niño elaborará esta experiencia. Más allá de las palabras, los menores observan las actitudes, silencios, gestos y estrategias emocionales de los adultos para comprender qué significa perder a alguien importante.

Autores como Charles Corr destacan que la forma en que los adultos hablan sobre la muerte influye en la integración infantil del duelo y en la comprensión progresiva de la idea de finitud. Una comunicación honesta, clara y adaptada a la edad puede favorecer una elaboración emocional más saludable, ayudando a los niños a expresar sus emociones, formular preguntas y desarrollar recursos para afrontar futuras pérdidas.

El vínculo no desaparece: se transforma

Uno de los hallazgos más interesantes es que muchos niños continúan manteniendo un vínculo simbólico con sus mascotas después de la muerte.

Hablan de ellas.
Las dibujan.
Las recuerdan.
Les escriben cartas.
Siguen sintiéndolas importantes.

Esto conecta con el modelo de los “continuing bonds” desarrollado por Dennis Klass, Phyllis Silverman y Steven Nickman, que propone que el duelo no implica romper el vínculo con quien muere, sino transformarlo.

Y precisamente desde esta idea nace Mi Libro de Recuerdos de mi mascota.

No como una herramienta para “superar” la pérdida rápidamente, sino como un espacio donde los niños y niñas puedan recordar, expresar, preguntar y mantener vivo el vínculo desde el amor y la memoria.

Necesitamos hablar más de la muerte en la infancia

A pesar de que la muerte forma parte de la vida, sigue siendo un tema bastante ausente tanto en el ámbito educativo como familiar.

Sin embargo, distintos estudios muestran que los niños tienen una curiosidad profunda sobre la muerte y necesitan espacios seguros para comprenderla y darle significado (Joy et al., 2024; y Longbottom y Slaughter, 2018).

Quizás la pregunta no sea si debemos hablar de la muerte con los niños.

Quizás la pregunta sea:
¿cómo podemos acompañarlos de una forma más honesta, sensible y humana cuando inevitablemente la vida los ponga frente a ella?

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¿Qué es un Libro de Recuerdos?